Asistente de análisis con IA
Una capa de investigación de IA que busca, sintetiza y estructura información de fuentes internas y externas, para que sus equipos dediquen tiempo a juzgar, no a...
La atención inteligente comienza con una visión más temprana. Desde el diagnóstico hasta el diseño del tratamiento, el cambio hacia la precisión basada en datos está remodelando cómo piensan y actúan los sistemas de salud.
En sanidad y ciencias de la vida, la IA rinde antes donde el trabajo es documentación y conocimiento: documentos clínicos y regulatorios, consultas de pacientes y administrativas, síntesis de investigación y registros de calidad. El apoyo a la decisión clínica y la IA en productos sanitarios llegan después, con más exigencia de evidencia y conformidad. La regla común: respuestas basadas en fuentes aprobadas, una persona responsable de cada decisión sensible y trazabilidad desde el primer día.
Una capa de investigación de IA que busca, sintetiza y estructura información de fuentes internas y externas, para que sus equipos dediquen tiempo a juzgar, no a...
Un asistente de IA diseñado para entornos regulados (salud, servicios públicos y servicios financieros) que maneja consultas sensibles con la precisión,...
Gestione las consultas de los empleados, automatice los procesos rutinarios de recursos humanos y libere a su equipo de recursos humanos para que se centre en el trabajo que realmente requiere criterio humano.
Una capa de IA que resuelve al instante la mayoría de las consultas —en todos los canales, a cualquier hora— para que tus agentes se centren en las conversaciones que de verdad los necesitan.
Linaje, SLAs de calidad, gestión de PII y consentimiento sobre los mismos pipelines que consume la IA—para pasar auditoría sin perder la confianza del negocio.
Conecta documentos, sistemas y experiencia en una capa de conocimiento gobernada que cualquiera de la casa puede consultar, y en la que puede confiar.
Monitorización de calidad impulsado por IA que inspecciona, clasifica y señala problemas en la producción, la prestación de servicios y las interacciones con los clientes, a una escala sin manual...
Estrategia de IA independiente: inventario de oportunidades, valoración, decisiones build/buy, gobierno y plan a 90 días que tu consejo y equipos pueden defender.
Los controles, la traza de auditoría y el marco de riesgo que convierten los despliegues de IA en una parte gobernada y defendible de la operación, en lugar de un pasivo.
Extraiga obligaciones, señale riesgos y realice un seguimiento de fechas clave en toda su cartera de contratos, sin que su equipo legal lea cada línea.
Inventario de skills inferido, análisis de brechas y previsiones de oferta/demanda—para que la planificación de plantilla sea una decisión, no una conjetura.
Extrae, clasifica y actúa sobre la información de contratos, informes, facturas y formularios, a una velocidad y una escala que ningún equipo humano puede igualar.
Monitorización regulatoria continua sobre Synapse con feeds por jurisdicción, mapeo a controles y evidencia lista para auditoría—pensada para que compliance lleve el control.
Vigilancia continua de los cambios normativos, del cumplimiento de las políticas internas y de la preparación para auditorías, para que el equipo de cumplimiento lidere la estrategia en vez de perseguir papeles.
Con el Reglamento Europeo de IA (AI Act, Reglamento (UE) 2024/1689), la mayor parte de la IA sanitaria de alto riesgo entra por el Anexo I: software que es, o forma parte como componente de seguridad de, un producto sanitario o de diagnóstico in vitro sujeto al MDR o al IVDR y que requiere evaluación por organismo notificado. Esas obligaciones se aplican más adelante; verifica la fecha en el texto consolidado. El Anexo III añade usos como el triaje de pacientes en urgencias, la elegibilidad para servicios sanitarios públicos o la tarificación en seguros de vida y salud, cuyas obligaciones se aplican a partir de diciembre de 2027 tras la entrada en vigor del Digital Omnibus on AI el 27 de julio de 2026. La alfabetización en IA (art. 4) y la transparencia del art. 50 ya se aplican. Verifica el texto consolidado en EUR-Lex o en el AI Act Service Desk.
No todo asistente es de alto riesgo. Uno que responde dudas administrativas o busca en los procedimientos internos suele tener sobre todo obligaciones de transparencia: la persona debe saber que habla con una IA. Lo que cambia la clasificación es la finalidad prevista. Si la misma herramienta empieza a sugerir diagnósticos o a priorizar pacientes, hay que reevaluarla; y si ajustas un modelo o lo comercializas con tu marca, puedes asumir obligaciones de proveedor (provider).
El AI Act se suma a normas que ya pesan mucho en el sector. Los datos de salud son categoría especial en el RGPD, lo que suele implicar una evaluación de impacto y límites estrictos de finalidad y acceso. El Reglamento del Espacio Europeo de Datos Sanitarios (EHDS), adoptado en 2025 y de aplicación escalonada, condicionará el acceso y el uso secundario de esos datos. La Directiva NIS2 incluye la sanidad entre los sectores con obligaciones de ciberseguridad y notificación de incidentes. Esto es orientación práctica, no asesoramiento legal.
No. La clasificación depende de la finalidad prevista. Son de alto riesgo la IA que forma parte de un producto sanitario sujeto al MDR o al IVDR, el triaje de pacientes en urgencias o las decisiones de acceso a servicios sanitarios públicos. Una herramienta que redacta respuestas administrativas o busca en procedimientos internos normalmente no lo es, aunque sigue teniendo obligaciones de transparencia y debe cumplir el RGPD.
Sí, con condiciones. Los datos de salud son categoría especial en el RGPD: necesitas base jurídica, una finalidad clara, minimización y, por lo general, una evaluación de impacto. En la práctica, eso obliga a controlar dónde se ejecuta el modelo y qué ve, seudonimizar cuando se pueda y registrar los accesos. Para muchos equipos, ejecutar modelos en infraestructura propia o en una nube soberana es lo que desbloquea el caso.
Anclándolo a fuentes aprobadas y obligándole a citarlas, permitiéndole decir «no lo sé» y pasar a una persona, y probándolo con casos realistas en lugar de preguntas tipo examen. Las pruebas que solo miden memoria dicen poco de cómo se comporta un modelo con historias clínicas incompletas y multimodales.
Normalmente por la documentación: dosieres regulatorios, fichas técnicas de materias primas, registros de calidad y procedimientos. Es un trabajo de mucho volumen, donde los errores salen caros y el valor de encontrar el documento correcto a tiempo se ve enseguida. Thinkia ha trabajado justo en una capa documental de este tipo y un asistente experto para un grupo farmacéutico y de salud de consumo.
Una persona identificada que revisa antes de cualquier acción irreversible o clínica, umbrales claros para que el sistema escale, una interfaz de revisión que muestre fuentes y razonamiento, y que lo aprendido en esas revisiones mejore el sistema. La supervisión es un flujo de trabajo que se diseña, no una casilla que se marca.
No. Las prohibiciones y la obligación de alfabetización en IA del AI Act ya se aplican, y el RGPD está en vigor. Lo sensato es empezar por casos de menor riesgo y documentar desde el principio: cuando lleguen las obligaciones de alto riesgo, el gobierno ya estará montado.
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