Asistente comercial con IA
Un asistente de IA que cualifica oportunidades, saca el contenido adecuado en el momento adecuado y mantiene el CRM al día, sin ampliar la plantilla.
Desde la detección de fraudes hasta la banca hiperpersonalizada, ayudamos a las instituciones financieras a usar IA para operar con precisión, velocidad y confianza.
En banca y finanzas la IA se usa hoy para detectar fraude, leer y estructurar documentación, vigilar cambios normativos, apoyar a analistas y asesores y automatizar procesos de back office. El valor real está donde se cruzan volumen y evidencia: decisiones que tienen que ser rápidas, explicables y trazables hasta su fuente. El scoring crediticio de personas físicas es de alto riesgo según el Reglamento Europeo de IA (AI Act), así que el gobierno se diseña desde el principio, no se añade al final.
Un asistente de IA que cualifica oportunidades, saca el contenido adecuado en el momento adecuado y mantiene el CRM al día, sin ampliar la plantilla.
Una capa de investigación de IA que busca, sintetiza y estructura información de fuentes internas y externas, para que sus equipos dediquen tiempo a juzgar, no a...
Guíe a cada nuevo cliente, empleado o socio a través de la incorporación con un asistente de IA que se adapta a su contexto, responde a sus preguntas y los mantiene mo...
Un asistente de IA diseñado para entornos regulados (salud, servicios públicos y servicios financieros) que maneja consultas sensibles con la precisión,...
Respuestas fundamentadas con citas, variantes jurisdiccionales, cobertura multilingüe y handoff humano—sobre Enterprise Knowledge AI.
Gestione las consultas de los empleados, automatice los procesos rutinarios de recursos humanos y libere a su equipo de recursos humanos para que se centre en el trabajo que realmente requiere criterio humano.
Evaluación independiente de datos, talento, gobierno y tooling—con un plan de remediación a 90 días que tus equipos pueden ejecutar de verdad.
IA agéntica que lee el contexto, decide y ejecuta procesos de varios pasos de principio a fin, sin una persona validando cada acción.
AP/AR end-to-end en Synapse: captura, triple cotejo, aprobación y traza de auditoría. Finanzas controla las excepciones; el resto va en automático.
Linaje, SLAs de calidad, gestión de PII y consentimiento sobre los mismos pipelines que consume la IA—para pasar auditoría sin perder la confianza del negocio.
Un concierge digital que responde preguntas de política, completa el papeleo y deriva al humano adecuado—para que los nuevos empleados produzcan antes.
Conecta documentos, sistemas y experiencia en una capa de conocimiento gobernada que cualquiera de la casa puede consultar, y en la que puede confiar.
Generación de dashboards en lenguaje natural fundamentada en capa semántica gobernada—autoservicio para negocio, control para IT. Sobre Synapse.
Reporting narrativo con drill-down causal, alertas proactivas y exportes board-ready—diseñado para el contexto ejecutivo. Sobre Synapse.
Eval harness, prompts gobernados, gates de seguridad y telemetría de adopción—ingeniería entrega más rápido y CISO firma. Sobre Enterprise AI-SDLC.
IA en tiempo real que detecta patrones anómalos, señala transacciones sospechosas y reduce los falsos positivos, para que su equipo de riesgos actúe basándose en señales, no en ruido.
Diligencia continua de terceros sobre Thinkia Sentinel—sanciones, propiedad, postura cíber, ESG—con evidencia lista para auditoría y revisiones gobernadas por riesgo.
Estrategia de IA independiente: inventario de oportunidades, valoración, decisiones build/buy, gobierno y plan a 90 días que tu consejo y equipos pueden defender.
Aprendizaje impulsado por IA que personaliza el contenido, rastrea las brechas de habilidades y mantiene a su fuerza laboral por delante de lo que la empresa necesita, sin los gastos generales de la tradición...
Monitorización continuo de transacciones, proveedores y gastos sobre Thinkia Sentinel—triaje por riesgo y trazabilidad lista para SOX desde el primer día.
Tarificar vida y salud con IA es de alto riesgo según el Reglamento Europeo de IA, y desde el 2 de agosto de 2026 las obligaciones son exigibles: gestión de riesgos, gobernanza de datos, documentación técnica, conservación de registros y supervisión humana. Montamos el gobierno sobre los modelos que ya tienes.
Los controles, la traza de auditoría y el marco de riesgo que convierten los despliegues de IA en una parte gobernada y defendible de la operación, en lugar de un pasivo.
Extraiga obligaciones, señale riesgos y realice un seguimiento de fechas clave en toda su cartera de contratos, sin que su equipo legal lea cada línea.
IA que agrega, monitoriza y prioriza señales de riesgo en toda su organización, para que su función de riesgo actúe basándose en evidencia, no en informes periódicos.
Posiciones de tesorería en tiempo real, exposición FX y flujos intercompañía sobre Synapse—con escenarios de estrés y linaje auditable.
Extrae, clasifica y actúa sobre la información de contratos, informes, facturas y formularios, a una velocidad y una escala que ningún equipo humano puede igualar.
Refactorización asistida por IA sobre COBOL, mainframe y stacks heredados—gates de gobierno, tests de regresión y traza de auditoría desde el día uno.
Monitorización regulatoria continua sobre Synapse con feeds por jurisdicción, mapeo a controles y evidencia lista para auditoría—pensada para que compliance lleve el control.
Rediseño de la operación de soporte para que la IA absorba la demanda repetitiva, baje el coste por ticket y proteja el CSAT, con automatización gobernada y traspasos mejor resueltos.
Automatice la elaboración, la conciliación y la narración de informes financieros, para que su equipo de finanzas dedique tiempo al análisis, no a la discusión de datos.
Vigilancia continua de los cambios normativos, del cumplimiento de las políticas internas y de la preparación para auditorías, para que el equipo de cumplimiento lidere la estrategia en vez de perseguir papeles.
El Reglamento Europeo de IA (Reglamento (UE) 2024/1689) incluye en su Anexo III, como alto riesgo, los sistemas que evalúan la solvencia de personas físicas o establecen su calificación crediticia, con una excepción expresa para los que se usan para detectar fraude financiero. También figuran la evaluación de riesgos y la tarificación en seguros de vida y salud y la IA usada en selección y gestión de personas. Alto riesgo implica gestión de riesgos, gobierno del dato, documentación técnica, registros y supervisión humana efectiva, tanto si desarrollas el modelo como si lo compras como implantador (deployer).
Con el Digital Omnibus on AI, en vigor desde el 27 de julio de 2026, la mayor parte de las obligaciones del Anexo III se aplican a partir de diciembre de 2027, dieciséis meses más tarde de lo previsto. El Omnibus no toca la alfabetización en IA (art. 4), obligatoria desde el 2 de febrero de 2025, ni la transparencia del art. 50, aplicable desde agosto de 2026. Verifica el texto consolidado en EUR-Lex o en el AI Act Service Desk antes de planificar con una fecha. El propio Reglamento permite a las entidades financieras integrar parte de estas obligaciones en el gobierno interno que ya les exige la normativa sectorial.
El AI Act no sustituye al resto del marco. DORA regula el riesgo TIC y los proveedores tecnológicos, lo que incluye a proveedores de modelos y nube; el RGPD cubre los datos personales y las decisiones automatizadas; y los supervisores ya esperan una gestión sólida del riesgo de modelo. Esta página es orientativa y no constituye asesoramiento legal: confirma las obligaciones con tus asesores y con las fuentes oficiales de la UE.
No. El Anexo III apunta a usos concretos, como el scoring crediticio de personas físicas, la tarificación en seguros de vida y salud o la IA en selección de personal. La detección de fraude queda expresamente fuera de la categoría de solvencia. Los asistentes, el procesamiento documental y la analítica interna suelen quedar en obligaciones de transparencia o en riesgo mínimo, aunque conviene clasificar y documentar cada caso.
Sí, como implantador (deployer). Tienes que usar el sistema según sus instrucciones, asignar supervisión humana, conservar registros y asegurar que los datos de entrada son pertinentes. Si modificas sustancialmente el modelo o lo comercializas con tu marca, puedes asumir obligaciones de proveedor, así que el contrato debe dejar claro quién documenta qué.
En leer y estructurar grandes volúmenes de documentación, responder sobre el conocimiento interno con cita de la fuente, vigilar cambios normativos y preparar informes para analistas. Son usos que ahorran tiempo mientras la decisión sigue en manos de una persona.
Depende de la clasificación de los datos, de los contratos y de dónde se procesan. Muchas entidades combinan opciones: cargas sensibles en infraestructura propia o europea y el resto en API externas, con una pasarela que controla el enrutado, los registros y los costes.
Diseñándolo así desde el principio: registros que permitan reconstruir un resultado, las fuentes de cada respuesta, los límites documentados del modelo y constancia de la revisión humana y de cada corrección. La explicabilidad que se añade después de salir a producción rara vez aguanta una auditoría.
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